DESCONECTAR CUANDO EMPRENDES

Empiezan las vacaciones escolares y eso, en sí mismo, supone un importante cambio de chip para aquellos que trabajamos en casa. Incluso para los que lo hacen fuera, porque además del día a día, tenemos mil cosas más en la cabeza que nos hacen estar atendiendo mil frentes a la vez.

Pero lo cierto es que las vacaciones no son únicamente la época del año en la que nos vamos a otro sitio a pegarnos unos bañitos. Son etapas necesarias, de desconexión y descongestión, en las que recargamos pilas y tomamos distancia, pensamos y diseñamos nuevas estrategias, descubrimos nuevos productos o tenemos ideas fantásticas que nos hacen desechar algunas antiguas.

CÓMO SABER VENDERSE

Tienes una idea brillante. Es “LA IDEA” pero además de tener que transmitirla bien, tienes que saber venderla. Preparas tu elevator pitch, pero llegado el momento resulta que LA IDEA no responde a una necesidad del mercado. O sí, pero no has sabido transmitirla bien. Porque muchas veces nos parece que vender lo de otro es mucho más fácil que lo nuestro propio.

Cuando contamos el proyecto de otro, lo hacemos por propia iniciativa, sin presiones sobre el resultado, con sinceridad absoluta. Pero ¡Ay! cuando se trata de nuestro propio proyecto, cómo cuesta…¿No os pasa? Parece que estás adelantando la reacción negativa de quien se sienta con nosotros. Y esa idea tienes (tenemos) que borrarla de nuestra mente.

Hoy Isabelle nos da unas pautas para saber cómo vendernos. Imaginemos que vender fuese un viaje con etapas: prepararlo, hacerlo…..y a ver qué pasa.