HOLA, SOY LA NUEVA. (haciendo mi elevator pitch)

Hola. Soy la nueva. No es la primera vez. He sido la nueva muchas veces. La primera creo que fue la peor. Todos me miraban, y no me prestaban sus cosas. Yo sólo quería verla a ella, preguntarle cómo actuar. Esa cara que me aportaba confianza. Pero no estaba. Y allí seguía yo. Sola. La nueva.

Más adelante, cuando ya habíamos conectado, llegó otra. En ese momento la nueva era ella. Y me sentí algo aliviada. Ya me habían sustituido y yo ya tenía todo organizado: a este para esto, aquí para esto otro…Todo era familiar.

Pero pasaron los años, y de nuevo estaba ahí, con el cartel puesto. El cartel imaginario que decía “Soy la nueva otra vez”. La que no conocía a nadie y ni siquiera sabía dónde estaba la cafetería. Tampoco tenía a quien preguntar. No pasa nada, la sensación de pánico ya es una vieja amiga y sé que pasará. Con el tiempo llegará alguien y me sustituirá.